Lo que antes era un trayecto rutinario, hoy representa una pérdida significativa de tiempo y calidad de vida para cientos de ciudadanos.
Conductores y pasajeros coinciden en que avanzar apenas unos cuantos metros puede tomar desde 20 minutos hasta una hora completa. Esta situación afecta las actividades diarias, desde llegar al trabajo hasta cumplir con horarios escolares.