A pesar de su diminuto tamaño, estos mamíferos son conocidos por su frenético metabolismo y su capacidad para sobrevivir en condiciones extremas.
El encuentro tuvo lugar en una de las rutas de Hatcher Pass, una zona montañosa popular por su belleza escénica y clima riguroso.
Las musarañas de Alaska son animales solitarios y sumamente activos; necesitan comer casi constantemente para mantener su temperatura corporal en entornos tan fríos.