Con aproximadamente 150 años de antigüedad, este ejemplar se ha convertido en un fenómeno viral y un punto de interés geológico debido a su capacidad de “brotar” agua directamente desde su tronco.
El tronco del árbol, que se encuentra hueco por el paso del tiempo, actúa como una chimenea natural. El agua es forzada a subir a través de las cavidades del moral, saliendo por las grietas a unos metros de altura, creando la ilusión de una fuente o cascada viviente.