Según los reportes oficiales, la embarcación sufrió daños estructurales graves que provocaron un incendio incontrolable y su posterior hundimiento.
El incidente ocurrió cerca del puerto de Khasab, en la gobernación de Musandam (Omán). Teherán justificó la agresión alegando que el buque realizaba un “paso ilegal” y había desobedecido las órdenes de detención de la Guardia Revolucionaria.