Durante este periodo, los comercios reportan una caída de entre el 10% y el 15% en sus ventas habituales.
Para los padres de familia, el gasto en materiales escolares es una constante que puede alcanzar hasta los $300 pesos quincenales o semanales, dependiendo de los requerimientos de las instituciones, tales como cartulinas, maquetas o trabajos especiales.
Ante la disminución de la demanda escolar, los comerciantes se han visto obligados a diversificar su oferta para mantenerse a flote. Héctor Gutiérrez, comerciante con 40 años de experiencia, señala que la clave es no depender exclusivamente de lo escolar y ofrecer artículos de oficina o productos locales útiles para la colonia.