A diferencia de años anteriores, la demanda se mantiene baja, generando incertidumbre sobre el éxito de esta temporada.
Los floristas locales han señalado que el contexto económico actual ha impactado directamente en el consumo de las familias. Muchos ciudadanos están priorizando gastos básicos sobre los obsequios tradicionales, lo que se refleja en una afluencia de clientes menor a la esperada.
Ante la crisis, los locatarios han tenido que innovar. Marcelino Medina y Ramón Peralta, comerciantes de la zona, compartieron que ahora dependen fuertemente de las redes sociales. A través de páginas digitales, promocionan nuevos diseños y gestionan pedidos anticipados para asegurar sus ingresos.