Equipadas con sensores de alta precisión y sistemas de visión computarizada, las grúas identifican, levantan y posicionan contenedores con un margen de error casi nulo, optimizando el espacio y el tiempo.
La torre de control supervisa todo el proceso de forma remota, interviniendo únicamente en caso de anomalías técnicas, lo que redefine por completo el concepto de puerto marítimo tradicional.