Los 5 factores clave para su desarrollo
- Agua oceánica a más de 26 °C: Es el combustible primario. A partir de este umbral térmico, el océano evapora suficiente agua para alimentar el sistema con humedad constante. Si la temperatura del agua cae por debajo de los 26 °C, el ciclón pierde fuerza rápidamente hasta desaparecer.
- Distancia mínima respecto al ecuador: Los huracanes necesitan la fuerza de Coriolis (producida por la rotación de la Tierra) para comenzar a girar. Debido a que esta fuerza es casi nula cerca del ecuador, los huracanes no se forman dentro de los 5° de latitud norte o sur. Esta rotación provoca que giren en sentido antihorario en el hemisferio norte.
- Baja cizalladura del viento: La cizalladura es la variación en velocidad y dirección del viento a diferentes alturas. Para que el huracán mantenga su estructura vertical, la cizalladura en las capas altas debe ser baja; de lo contrario, los vientos superiores “desacoplan” la parte alta de la tormenta y destruyen el sistema.
- Alta humedad atmosférica: Además del vapor que aporta la superficie marina, se requiere que la atmósfera mantenga niveles altos de humedad relativa desde la superficie hasta las capas medias de la troposfera.
- Una perturbación inicial (Onda Tropical): Muchos de los huracanes del Océano Atlántico nacen de “ondas del este” que se originan en las costas de África occidental. Cuando estas perturbaciones avanzan sobre el océano y encuentran las cuatro condiciones anteriores, se amplifican progresivamente hasta convertirse en tormentas tropicales y, finalmente, en huracanes.
¡Hey! También estamos en Whatsapp. Comienza a seguirnos ahora 😉
Para esta y más información, síguenos en nuestras redes sociales como en Facebook: Azteca Guerrero, vía Twitter: @Azteca_Gro, Instagram: @tvaztecaguerrero y TikTok: @tvaztecaguerrero.
Únete al nuevo canal de WhatsApp y mantente informado de todas las noticias que suceden cerca de ti.