Su historia personifica el dolor de miles de familias en México, donde festividades como la Navidad o el Día de las Madres han dejado de celebrarse para dar paso a la búsqueda incansable.
El Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU ha solicitado a la Asamblea General una intervención urgente en México. Según sus conclusiones, existen indicios de que en el país se cometen desapariciones forzadas que pueden clasificarse como crímenes de lesa humanidad debido a su carácter generalizado y sistemático contra la población civil.
La ONU destaca la alarmante conexión entre funcionarios públicos y el crimen organizado como un factor determinante en la impunidad y la persistencia de este delito.