El nombre del parque proviene de la palabra portuguesa lençóis (sábanas), debido a las infinitas dunas de arena blanca y fina que se extienden hasta donde alcanza la vista.
A pesar de parecer un paisaje estéril, muchas de estas lagunas albergan peces que llegan a través de canales temporales o cuyos huevos sobreviven enterrados en la arena hasta que vuelve el agua.