Un reciente y curioso reporte destaca cómo, ante la oferta de una bebida fría, un ejemplar prefirió la inmersión total para combatir las altas temperaturas.
Mientras que beber agua ayuda a la hidratación interna, un baño de cuerpo completo permite una disipación del calor mucho más rápida a través de la piel, bajando la temperatura corporal de forma drástica.