Los prestadores de servicios turísticos en Pie de la Cuesta, Acapulco, se preparan para la temporada de Cuaresma y Semana Santa con optimismo, aunque bajo la presión de posibles ajustes en sus menús. Tras mantener precios estables por más de un año, la fluctuación en el costo de insumos clave como el huachinango, la mojarra y el camarón obliga a los restauranteros a analizar incrementos moderados para no comprometer la economía de los visitantes que llegan con presupuestos ajustados.
Para enfrentar este reto, el sector apuesta por la capacitación y la mejora en la atención al cliente, buscando compensar cualquier variación de costos con una experiencia de mayor calidad. Mientras los comerciantes de pescado reportan una estabilidad momentánea, los dueños de establecimientos vigilan de cerca el mercado para mantener a Acapulco como un destino gastronómico competitivo y atractivo frente a la próxima ola de turismo nacional e internacional.