Se trata de óleum (ácido sulfúrico fumante), que al contacto con el aire libera trióxido de azufre, formando una densa nube blanca de vapores ácidos.
Debido a los fuertes vientos, la columna tóxica se ha extendido en un radio de 3 a 5 kilómetros, afectando zonas como Camlin Naka, Saravali y la estación de tren de Boisar.
El extraño gesto de Putin: Una cara sonriente que da la vuelta al mundo