Un video se ha vuelto viral tras mostrar a un gatito local pidiendo comida de la manera más educada posible a un turista.
A diferencia de otros felinos que podrían intentar arrebatar un bocado, este gato optó por la diplomacia: se acercó con calma y, mediante suaves gestos con su pata y maullidos contenidos, logró convencer al viajero de compartir su merienda.