Los servicios de emergencia se mantienen en alerta máxima ante la magnitud de los daños estructurales y las inundaciones severas que continúan afectando a las islas.
Las principales carreteras y calles locales han quedado totalmente bajo el agua, dificultando el tránsito y las labores de rescate.
Los equipos de rescate trabajan a contrarreloj para asistir a las personas atrapadas por el agua. Las autoridades locales instan a la población a evitar zonas de riesgo y mantenerse informados a través de los canales oficiales.