Tras décadas de sobreexplotación y contaminación, un video viral ha capturado imágenes impactantes: cientos de peces saltando vigorosamente sobre las aguas, una escena que muchos consideraban cosa del pasado.
Esta transformación no es casualidad. Responde a una prohibición de pesca impuesta por el gobierno chino, con una duración prevista de 10 años. Esta medida se ha consolidado como la estrategia más ambiciosa hasta la fecha para salvar la biodiversidad de este ecosistema, que se encontraba en un estado crítico de degradación.
La implementación de esta veda no ha estado exenta de retos. Más de 230,000 pescadores han tenido que abandonar sus redes y su modo de vida tradicional. Para mitigar el impacto, el gobierno ha destinado.