En los cruces principales, paraderos de autobús y puestos improvisados, hombres y mujeres permanecen firmes bajo la lluvia. Con chalecos impermeables desgastados, plásticos improvisados o simplemente con la ropa empapada, continúan con su labor. Para ellos, quedarse en casa durante la tormenta no representa una opción viable: el sustento diario depende de las horas trabajadas, sin importar la severidad del clima.
Mientras las primeras ráfagas de viento ahuyentan a los transeúntes y el cielo se desploma en un aguacero que paraliza a la ciudad, la mayoría corre a resguardarse. Las calles se vacían, los locales bajan sus cortinas y el tráfico busca refugio de prisa. Sin embargo, para un sector de la población, el mal tiempo no es una señal de retirada, sino el inicio de una jornada aún más dura.
¡Hey! También estamos en Whatsapp. Comienza a seguirnos ahora 😉
Para esta y más información, síguenos en nuestras redes sociales como en Facebook: Azteca Guerrero, vía Twitter: @Azteca_Gro, Instagram: @tvaztecaguerrero y TikTok: @tvaztecaguerrero.
Únete al nuevo canal de WhatsApp y mantente informado de todas las noticias que suceden cerca de ti.













