La toma de las instalaciones ha dejado detenidos cientos de trámites administrativos. Los trabajadores, algunos con más de 40 años de servicio, aseguran que nunca se había presentado una situación similar en estas oficinas.
Kathy Bustamante, trabajadora afectada, señaló directamente a la exjefa del archivo, quien fue destituida en enero. Afirma que tanto ella como los presuntos “aviadores” han ejercido presión y violencia contra el personal activo desde que se les obligó a presentarse a trabajar.