A varios meses del impacto del huracán Otis, brigadas de limpieza y voluntarios continúan extrayendo toneladas de desechos que permanecen en el fondo marino.
Rigoberto Palma, turistero local, destacó que la presencia de estos desechos representa un riesgo directo para la fauna marina y afecta negativamente la experiencia de los visitantes. En los últimos tres meses, se estima que se han retirado alrededor de 6 toneladas de basura de estas zonas.
Aunque la imagen superficial de las playas ha mejorado, el trabajo en las zonas más profundas persiste como una tarea crítica para la recuperación total del puerto.