Lanzada en enero de 2006, la sonda recorrió aproximadamente 5,000 millones de kilómetros para revelar, por primera vez, el verdadero rostro de este mundo distante y helado.
Gracias a este encuentro cercano, la humanidad ha podido obtener imágenes con una resolución sin precedentes, descubriendo detalles asombrosos como su famosa planicie en forma de “corazón” (Sputnik Planitia) y sus imponentes montañas de hielo.