Sin embargo, lejos de ser una ilusión óptica o el simple reflejo de una pureza extrema del agua, este vibrante tono responde a un fascinante proceso físico provocado por la naturaleza.
A medida que un glaciar se desplaza de forma lenta por la montaña y el valle, su enorme peso actúa como una lija gigante raspando la superficie del lecho rocoso. Esta constante fricción erosiona las rocas y genera partículas microscópicas de sedimento (conocidas como harina de glaciar).
Al llegar la temporada de deshielo, el flujo de agua arrastra y mantiene estas partículas microscópicas en suspensión a lo largo de los ríos y lagos cercanos. Este fenómeno es el responsable de dispersar la luz solar de una manera particular, otorgándole a las aguas de la región ese característico y deslumbrante color turquesa o azul brillante.
¡Hey! También estamos en Whatsapp. Comienza a seguirnos ahora 😉
Para esta y más información, síguenos en nuestras redes sociales como en Facebook: Azteca Guerrero, vía Twitter: @Azteca_Gro, Instagram: @tvaztecaguerrero y TikTok: @tvaztecaguerrero.
Únete al nuevo canal de WhatsApp y mantente informado de todas las noticias que suceden cerca de ti.












