Durante la presentación de una nueva pizarra eléctrica de fabricación rusa, Putin se acercó a la pantalla y dibujó una cara sonriente de trazos simples pero fijos.
Lo que podría haber sido un gesto trivial ha sido calificado por diversos analistas y redes sociales como “espeluznante” o “desconcertante”, dada la frialdad del mandatario mientras realizaba el dibujo en un contexto de guerra regional.