Intensas lluvias torrenciales acompañadas por una severa tormenta de granizo azotaron la región del Mar Negro, transformando las calles en ríos caudalosos y dejando un panorama de destrucción a su paso.
El impacto de las inundaciones repentinas ha paralizado por completo la infraestructura local. Las fuertes corrientes de agua arrastraron vehículos, escombros y todo lo que encontraron a su paso por las avenidas céntricas, dejando un saldo de graves daños materiales en viviendas y comercios de la zona.
Además del desbordamiento del agua, la población tuvo que enfrentarse a la caída de bolas de granizo de gran tamaño. Este fenómeno meteorológico provocó destrozos severos en techos, ventanales y en la infraestructura urbana. Los estragos también se extendieron a los sectores productivos, reportándose la destrucción de cultivos esenciales en las zonas rurales y periféricas de la provincia.
Ante la magnitud del desastre, equipos de bomberos y unidades de rescate acuático se han desplegado en las áreas más afectadas. Las brigadas trabajan a contrarreloj con la prioridad de despejar las vías principales de comunicación y asistir a las comunidades que han quedado completamente aisladas por las inundaciones.
Hasta el momento, las autoridades continúan evaluando los daños totales provocados por este temporal, mientras se mantiene el llamado a la población a permanecer en zonas seguras ante la inestabilidad del clima.
Para esta y más información, síguenos en nuestras redes sociales como en Facebook: Azteca Guerrero, vía Twitter: @Azteca_Gro, Instagram: @tvaztecaguerrero y TikTok: @tvaztecaguerrero