A pesar de una baja afluencia de visitantes en fechas recientes, los atletas mantienen la tradición viva con saltos espectaculares.
Los clavadistas enfrentan desafíos constantes, no solo por la altura, sino por las condiciones naturales del lugar:
- Realizan saltos de hasta 35 metros de altura.
- Deben calcular el momento exacto según el “mar de fondo” para evitar accidentes en las rocas.
- Mantienen vivas tradiciones como el “clavado con fogata” y el de antorchas, que surgieron originalmente ante la falta de iluminación en la zona.