Durante la segunda quincena de abril, los consumidores han reportado con preocupación que, a pesar de la alta disponibilidad de mercancía en los puestos, los precios se mantienen en niveles inalcanzables, limitando severamente la capacidad de compra de las familias guerrerenses.
Para las amas de casa y jefas de familia, realizar la compra diaria se ha vuelto un ejercicio de malabarismo financiero. Graciela Navarrete, una de las compradoras frecuentes en los mercados locales, expresó su frustración ante la situación actual. Según su testimonio, los precios no han sufrido las rebajas que se esperarían según la temporada; por el contrario, se mantienen en un rango “excesivo”.
Los comerciantes, quienes también enfrentan los retos de esta inflación, han detallado los costos actuales de los productos básicos.
Tradicionalmente, comprar fruta de temporada era la estrategia predilecta de los ciudadanos para ahorrar y aprovechar la cosecha del momento. Sin embargo, los comerciantes admiten que este año la dinámica ha cambiado radicalmente: los precios se han disparado de forma considerable y sin tregua.