La obra, iniciada en octubre, ha bloqueado un canal de desagüe pluvial, actuando como un “tapón” que impide el flujo del agua hacia el río cercano.
La zona ya ha sufrido inundaciones graves con el paso de los huracanes Ingrid, Manuel, Otis y John. Los residentes temen que la llegada de la nueva temporada de lluvias provoque tragedias mayores, incluyendo la pérdida de vidas.