Testigos y reportes de medios como TechCrunch señalan un escenario desolador: mientras los servicios de emergencia intervenían, cientos de compañeros habrían continuado con sus labores a pocos metros de distancia, en una dinámica de trabajo que no se detuvo a pesar del suceso.
Este fallecimiento se suma a una lista de incidentes similares en otros almacenes de la empresa a nivel mundial, lo que ha puesto bajo la lupa de los reguladores. Los críticos señalan que la cultura de “eficiencia extrema” de la empresa a menudo ignora el bienestar físico de los trabajadores.
En redes sociales y foros de empleados, el sentimiento de frustración es evidente. Muchos trabajadores denuncian que, ante tragedias de este tipo, la empresa prioriza el movimiento de paquetes sobre la dignidad humana, reforzando la idea de que en los grandes centros logísticos “todos son reemplazables”.