Lo que antes era una escapada tradicional para muchas familias, hoy requiere de una planificación financiera rigurosa y ajustes drásticos en el presupuesto.
La inflación no solo ha encarecido los productos de la canasta básica; también ha golpeado fuertemente al sector servicios. Según datos del INEGI, la inflación anual alcanzó el 4.2% en febrero, impactando directamente el bolsillo de los turistas.