Dentro de la rica cosmovisión mexica y nahua, el xoloitzcuintle trascendía el concepto de una simple raza canina para ser considerado un ser sagrado. Su papel en las creencias ancestrales era fundamental: fungir como compañero y guía espiritual de las almas tras el fallecimiento, orientándolas a través del peligroso camino hacia el inframundo y auxiliándolas en el cruce del primer obstáculo, el caudaloso río Apanohuacalhuia.
De acuerdo con la tradición, al llegar el alma a la orilla del ancho río sin posibilidad de cruzar por cuenta propia, los xoloitzcuintles aguardaban en la ribera para reconocer a sus dueños o a quienes transitaban hacia la ciudad de los muertos. No obstante, el paso no estaba garantizado para todos, ya que la mitología establecía una regla ética estricta: el can solo aceptaba llevar sobre su lomo a aquellos que en vida habían mostrado bondad y respeto hacia los animales.
n
¡Hey! También estamos en Whatsapp. Comienza a seguirnos ahora 😉
Para esta y más información, síguenos en nuestras redes sociales como en Facebook: Azteca Guerrero, vía Twitter: @Azteca_Gro, Instagram: @tvaztecaguerrero y TikTok: @tvaztecaguerrero.
Únete al nuevo canal de WhatsApp y mantente informado de todas las noticias que suceden cerca de ti.