La actual efigie de madera revestida en cobre dorado fue terminada en 1822, tras una serie de reconstrucciones necesarias debido a los constantes daños por rayos e incendios que sufrió la torre original a lo largo de los siglos.
Representa al Arcángel Gabriel y su resplandor bajo el sol del Mediterráneo es visible desde kilómetros de distancia en la laguna.