Un grupo de migrantes y guías que transitaban por la densa vegetación aseguraron haber vivido una experiencia perturbadora durante la madrugada. Según los relatos, el silencio de la selva se vio interrumpido por fuertes pisadas y movimientos bruscos entre los árboles.
Hasta el momento, no existen pruebas gráficas del suceso, pero el testimonio ha añadido una capa de misterio a una región que, de por sí, ya es temida por quienes intentan cruzarla.