Las inundaciones y deslizamientos provocados por lluvias ciclónicas en la isla de Sumatra, al oeste de Indonesia, han dejado un saldo trágico: al menos 303 personas han muerto, según la cifra más reciente actualizada por la Agencia Nacional de Gestión de Desastres.

Las lluvias extremas, causadas por un fenómeno meteorológico inusual en la región, generaron desbordamientos de ríos, derrumbes de laderas y destrucción de comunidades enteras. Miles de viviendas quedaron inundadas o sepultadas bajo el lodo, mientras poblaciones completas quedaron aisladas.

Además de los fallecidos, cerca de 279 personas permanecen desaparecidas y alrededor de 80 000 habitantes han sido evacuados. Muchos damnificados siguen atrapados en zonas remotas donde carreteras y puentes colapsaron, dificultando la llegada de ayuda.

Los equipos de búsqueda y rescate enfrentan enormes obstáculos: caminos bloqueados, comunicaciones interrumpidas y escasez de maquinaria pesada. Helicópteros han sido movilizados para transportar suministros y evacuar a los afectados mientras continúan los esfuerzos para localizar a los desaparecidos.

La tragedia en Sumatra se suma a una crisis regional más amplia, marcada por intensas lluvias que han golpeado varios países del Sudeste Asiático, creando una de las emergencias climáticas más graves de la temporada.

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