Tras el reporte de los testigos y la intervención de los servicios de emergencia, la joven fue atendida por sus heridas, mientras que el agresor fue puesto bajo custodia de la Policía Metropolitana de Tokio.
Roppongi es una zona de alta vigilancia debido a la gran afluencia de turistas y residentes extranjeros. Este tipo de incidentes suelen ser tratados con tolerancia cero por las leyes japonesas, que son particularmente estrictas en cuanto a agresiones físicas y alteración del orden público.