Mediante el uso de materiales simples como bolsas de arena y paja de trigo o arroz, el país está logrando estabilizar dunas de arena móviles y crear condiciones aptas para la reforestación en zonas de extrema aridez.
La paja se entierra parcialmente en el suelo formando cuadrados (generalmente de 1 metro por 1 metro). Estas estructuras fijan la capa superior de arena, evitando que el viento la desplace.
Al romper la superficie lisa de la duna, las rejillas aumentan la rugosidad del terreno, lo que reduce drásticamente la velocidad del viento a nivel del suelo. Esto impide que la arena sea succionada y transportada hacia áreas fértiles o infraestructuras.
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