A diferencia de los grabadores tradicionales, la maestría de Booteen raya en la microingeniería. Dentro del grosor milimétrico de una moneda, el artista es capaz de integrar complejos sistemas de engranajes, palancas y botones secretos que dan vida a trampas y piezas móviles.
Para sus obras, el orfebre suele utilizar monedas históricas, destacando los icónicos dólares de plata Morgan de 1921, los cuales combina con sutiles incrustaciones de oro de 22 quilates para lograr contrastes visuales dramáticos y texturas de gran riqueza.
Dicha complejidad técnica tiene un costo en tiempo. Cada obra maestra requiere hasta 500 horas de trabajo continuo bajo el microscopio.
Debido a esta exigencia extrema, las piezas originales de Booteen son extremadamente raras de encontrar en el mercado y suelen alcanzar cifras de miles de dólares en las principales casas de subastas del mundo, consolidando al artista ruso como un referente indiscutible del arte en miniatura contemporáneo.
Para esta y más información, síguenos en nuestras redes sociales como en Facebook: Azteca Guerrero, vía Twitter: @Azteca_Gro, Instagram: @tvaztecaguerrero y TikTok: @tvaztecaguerrero