El Ganges es considerado una deidad viviente en la India, y las ofrendas de leche son comunes para buscar bendiciones o purificación. No obstante, la escena pone de relieve las profundas brechas sociales del país.
Según índices internacionales, la inseguridad alimentaria sigue afectando a millones de menores en la región, quienes dependen de la caridad o de situaciones fortuitas como esta para subsistir.
El video ha generado una ola de indignación y reflexión en redes sociales. Mientras algunos defienden la libertad de culto, la gran mayoría de los usuarios cuestiona la ética de “desperdiciar” alimento en presencia de personas que padecen hambre extrema.