Debido a la erosión constante del agua y los cambios en el centro de gravedad, la masa de hielo perdió su equilibrio y rotó de forma violenta sobre el océano.
Decenas de pingüinos que se encontraban en la parte superior se vieron sorprendidos por el movimiento; muchos fueron lanzados al agua, mientras que otros intentaron desesperadamente mantenerse en pie sobre el hielo en rotación.