Estos dispositivos de alta tecnología no son solo una muestra de ingeniería avanzada, sino una herramienta crítica diseñada para intervenir donde el riesgo para la vida humana es extremo.
A diferencia de los métodos convencionales, estos canes robóticos están construidos con materiales de última generación que les permiten resistir temperaturas extremas, lo que los hace ideales para adentrarse en el corazón de incendios industriales, túneles o estructuras colapsadas.
Están equipados con potentes cañones capaces de lanzar chorros de agua a una distancia de hasta 60 metros.