A pesar de los intentos humanos por domesticar lo indomable, la biología dicta su propia sentencia: un león siempre será un león.
Historias de felinos criados desde cachorros en entornos domésticos suelen cautivar las redes sociales, pero expertos en fauna silvestre recuerdan que el instinto de caza es una huella genética imposible de borrar con afecto o cuidados.