De manera formal, el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha presentado acusaciones contra Rubén Rocha Moya por presuntos vínculos con “Los Chapitos”, una facción del Cártel de Sinaloa. Entre los cargos, se le señala de supuesta conspiración para introducir drogas al territorio estadounidense, así como por delitos relacionados con armas de alto poder y uso de explosivos.
Las autoridades norteamericanas solicitan una condena de hasta 40 años de prisión o incluso cadena perpetua.
Sin embargo, detrás de estas acusaciones se perfila un contexto marcado por la violencia en Sinaloa, donde desde el inicio de la actual administración se han registrado más de 3 mil homicidios y alrededor de 2 mil personas desaparecidas. A este panorama se suman escenas recientes en Culiacán, donde se han documentado enfrentamientos armados con vehículos blindados y artillados, reflejo de la intensidad del conflicto que se vive en la región.