Hasta el momento, las autoridades locales y los servicios de emergencia han confirmado las siguientes cifras sobre el impacto del temporal:
Víctimas mortales: Al menos 45 personas fallecidas tras el colapso de estructuras y la fuerza de las corrientes.
Población afectada: Más de 51,000 personas han visto sus vidas alteradas por el fenómeno.
Daños materiales: Miles de hogares han resultado dañados o quedaron completamente destruidos, dejando a numerosas familias sin refugio.
Las zonas más golpeadas son la capital, Luanda, y la provincia costera de Benguela. En ambas regiones, la saturación del suelo ha provocado deslizamientos de tierra que han sepultado viviendas en zonas periféricas, complicando las labores de rescate y el acceso de los suministros básicos.