Una tarde de pánico se vivió este lunes en el oeste de Tulsa tras reportarse una serie de potentes explosiones seguidas de un incendio de grandes proporciones en la planta de refinación HF Sinclair.
El siniestro, calificado por testigos como “masivo”, generó una densa columna de humo negro que cubrió gran parte del cielo de la ciudad, activando los protocolos de emergencia industrial y estatal.
Alrededor de las 11:00 a.m., múltiples llamadas al 911 alertaron sobre estruendos que sacudieron viviendas cercanas a la zona industrial. En cuestión de minutos, las llamas superaron la altura de las infraestructuras de la planta.