Tres jóvenes empleadas, vestidas con uniformes de falda negra y blusas blancas, no dejaron que el repartidor se fuera con las manos vacías... de entretenimiento. Apenas entregaron el paquete, comenzó a sonar una pista de música electrónica bailable y las tres iniciaron una rutina de pasos modernos y coordinados.
No es la primera vez que establecimientos asiáticos utilizan este tipo de dinámicas para atraer la atención de las cámaras. En un mercado tan competitivo como el de las bebidas preparadas, el “factor wow” es indispensable.
Esta sucursal, identificada por los carteles de “Boba Tea” y variedades como “Té con Queso y Fresa”, ha logrado que su marca recorra el mundo gracias a un minuto de baile y mucha actitud.