Habitantes de las localidades de Tula, Xicotlán y Acahuehuetlán, pertenecientes al municipio de Chilapa, reportaron que la violencia escaló drásticamente los días 9 y 10 de mayo. Según los testimonios, los agresores no solo utilizaron armas de fuego, sino también explosivos lanzados desde drones, una táctica que ha generado terror entre los pobladores.
En un video difundido por las propias víctimas, se observa a grupos de personas, incluyendo niños y ancianos, caminando por senderos de terracería con escasas pertenencias. Muchos de ellos lograron llegar al poblado de Alcozacán, donde se refugiaron en una iglesia local para salvaguardar sus vidas y solicitar auxilio a las autoridades.