Según informes recientes, miles de hectáreas han sido afectadas por estos siniestros, muchos de los cuales podrían haberse evitado con mayor precaución.
La mayoría de estos incendios son atribuidos a descuidos humanos. Raúl Juárez, ciudadano preocupado, sugiere que las quemas agrícolas no deben realizarse durante el día, ya que los vientos pueden propagar las cenizas y chispas con facilidad.
Un aspecto preocupante mencionado por los ciudadanos es la creciente falta de empatía para denunciar o controlar estos siniestros. Josué Vázquez señala que existe un desinterés por parte de algunos sectores en proteger las zonas boscosas, limitándose únicamente a cuidar sus pertenencias personales.