Los turistas reconocen que la acumulación de basura es, en gran medida, responsabilidad de quienes visitan las playas. María Irene Trejo, visitante del lugar, comentó: “Nosotros tenemos la culpa. Debemos cuidar la naturaleza porque ella pide su espacio y vemos que dejamos muy sucio”.
Sin embargo, los usuarios también señalan una falla estructural: la escasez de contenedores de basura. Rebeca Valencia, otra turista, mencionó que al no encontrar botes donde depositar sus desechos, tuvo que llevarse su basura de vuelta al hotel, una práctica que no todos los visitantes replican.
La situación se agrava con el movimiento del mar. Según testimonios, el agua luce clara por las mañanas, permitiendo ver el fondo marino; no obstante, conforme avanza la tarde y sube el oleaje, el mar comienza a arrastrar la basura acumulada en muelles y escolleras hacia las zonas de bañistas.
Restauranteros y locatarios de la zona urgen a las autoridades una intervención integral que incluya limpieza profunda, rescate y conservación de estos atractivos naturales. Advierten que los daños actuales no son menores y que, de no actuar pronto, el prestigio turístico de Majahua y Puerto Marqués podría deteriorarse de forma irreversible.