Durante el mes de abril, el precio de la tortilla, pilar fundamental de la alimentación en México, ha registrado una escalada que ya posiciona el kilogramo hasta en $34 pesos en diversas zonas del puerto.
El incremento no es menor. Mientras que en semanas anteriores el rango de precio oscilaba entre los $28 y $30 pesos en la zona urbana, hoy los consumidores se enfrentan a un panorama de incertidumbre. Para muchos, este aumento es insostenible, pero el carácter “esencial” del producto impide que dejen de comprarlo.
A pesar de que el aumento es una realidad en los mostradores, existe un vacío informativo por parte de las autoridades y los organismos gremiales. Hasta la fecha, los representantes de molineros y tortilleros del estado de Guerrero no han confirmado si este incremento cuenta con una autorización formal o si responde meramente a las leyes de oferta y demanda del mercado actual.