Los empleados exigen la entrega de los viáticos correspondientes a los meses de enero y febrero. Denuncian que el cambio a un nuevo modelo de trabajo afectó directamente la recepción de estos recursos.
Una de las quejas más críticas es la carencia de transporte. Se informa que solo el 10% del parque vehicular actual es funcional.
Además de los vehículos, los trabajadores señalan que les hacen falta materiales e insumos básicos para realizar sus tareas de prevención y combate a enfermedades.
Cerca de 200 empleados suspendieron sus actividades y marcharon en las calles de Chilpancingo para visibilizar sus demandas y pedir la intervención de las autoridades estatales.
Los manifestantes subrayan que no existen las condiciones ni el equipo necesario para salir a las calles, lo que pone en riesgo tanto su integridad como la efectividad de los programas de salud pública en la región.