El siniestro, que se originó en el sexto piso, obligó a una madre a tomar una decisión desesperada para salvar su vida y la de su pequeño.
Ante el avance implacable de las llamas, la mujer arrojó a su hijo por la ventana antes de saltar ella misma al vacío. Lo que pudo ser una tragedia terminó en un milagro gracias a la rápida