La nueva tarifa pasó de 8 a 10 pesos, un incremento que, aunque oficializado recientemente, ya se venía aplicando de forma irregular por diversos transportistas desde la semana pasada.
Usuarios como la señora Alma Delia reportan gastos de hasta 80 pesos diarios para trasladarse a sus terapias y realizar sus actividades cotidianas.
Entre la resignación y el descontento, los habitantes señalan que “no queda de otra” más que pagar el aumento, ya que las “combis” son su único medio de transporte para llegar a sus destinos.